Más acá del renacimiento psicodélico, la tierra arde

conferencia indigena dia de la tierra psicodelico
Cortesía ICEERS
Los territorios donde viven las plantas sagradas se destruyen mientras el mercado psicodélico los cotiza. La disputa ya no es solo ambiental: cruza política de drogas, soberanía indígena y crisis ecológica. En ese cruce, los pueblos originarios están construyendo respuestas que el Norte Global todavía no sabe leer.

¿Con qué ojos mirar el presente? 

Narrativas de neutralización, desorientación política y shock ontológico sacuden al mundo, mientras las guerras, los genocidios y el abuso sistemático de los poderes avanzan sobre las sociedades y la naturaleza, arrastrados por un capitalismo voraz que profundiza su modelo agonizante a toda escala. En paralelo, el mundo continúa y las luchas sociales se sostienen con fuerza, aunque agotadas por una realidad que no da respiro.

Entre tantas luchas dentro de este contexto va tomando fuerza dentro de la política de drogas global un consenso en las sociedades de que las instituciones oficiales que la moldean ni si quiera responden ante un genocidio como al que hoy asistimos. Entonces, ¿Cuáles son las preguntas e indagaciones que hoy tenemos que hacer para fortalecer nuestras luchas? ¿Cómo construir una política de drogas sensata donde el diálogo institucional está paralizado y donde la estructura de sus instituciones son un callejón sin salida para generar cambios reales y a tiempo? ¿Cómo llevar al debate global la importancia del cuidado de los territorios donde se albergan plantas, animales y hongos enteogénicos, y culturas ancestrales que sostienen esta trama compleja de vida?

En el fondo de todas las preguntas y todas las luchas reside un intercambio asimétrico entre quienes buscamos cambios (las sociedades) y el poder real, del cual pretendemos no otra cosa que es que transforme su posición respecto al ejercicio de fuerza sobre sus intereses. ¿Y cómo ubicamos a ese poder? ¿Dónde está el corazón de sus tentáculos? Quizás la respuesta es compleja, y no tan evidente como pareciera, y tal vez ese poder real es múltiple en sus formas.

Podemos sí, delinearlo como aquel o aquellos que tienen la capacidad concreta de incidir, afectar, transformar y controlar la realidad material de una sociedad, sus estructuras y el ejercicio concreto de la libertad de la misma. Estos muchas veces superan al poder del cual si tenemos acceso las personas, como puede ser el poder del Estado a través de sus instituciones que históricamente supimos transformar, pero que aparentemente hoy no son suficientes para contrarrestarlos. Estos poderes hoy ejercen mucha fuerza sobre los medios de producción, los medios de comunicación, la economía concentrada, la privatización de la naturaleza, el lobby político internacional, enfáticamente sobre el control de las instituciones del estado, y principalmente ejercen fuerza en una lucha cognitiva que se libra en la subjetividad de cada persona, donde hay mucho interés por imponer nuevos sentidos y configuraciones sociales.

Es en este entramado que configura los modos de vida, las formas de pensar, las tendencias discursivas y teóricas, es donde se formula una lucha y una causa social. Muchas, particularmente en Latinoamérica, desertan los modelos impuestos y tienen discusiones superadoras, y muchas otras están subordinadas a estas fuerzas sin siquiera percibirlo. ¿Por qué pasa esto? Porque la conciencia de una sociedad está sujeta a sus condiciones materiales y espirituales, sean pueblos originarios, comunidades mestizas o grandes ciudades cosmopolitas. Es por eso que la política de drogas es múltiple, diversificada y tiene tantos actores como realidades hay en el mundo, y sus enfoques por lo tanto deben ser múltiples.

En medio de la tormenta

Luego de décadas de trabajo de diferentes organizaciones no gubernamentales, asociaciones civiles, diferentes pueblos indígenas y comunidades mestizas que trabajan en la temática, hay resultados esperanzadores que suceden hacia adentro. 

Antes lo que denunciaban comunidades originarias sobre cómo la ciencia “descubre” con “novedad” los beneficios de diferentes enteógenos en el mundo, criticando severamente la apropiación sobre saberes y una denuncia activa por la falta de enunciación respecto al cuidado de los territorios, patrimonio cultural y patrimonio biológicos y genéticos, hoy empiezan a encontrarse para proyectar iniciativas interculturales reales para trabajar la política de drogas y su alcance mediante proyectos de ley, reconocimiento de saberes, protección legal, regulación del uso de medicinas ancestrales, entre otras cosas. 

Una experiencia clave fue la V Conferencia Indígena de la Ayahuasca en enero del 2025, donde se reunieron 285 personas, 207 siendo indígenas de 34 pueblos originarios de toda Latinoamérica, y también personas de diferentes países del mundo, investigadores e instituciones no gubernamentales. 

Se trata del principal espacio de articulación política entre pueblos originarios de Latinoamérica en torno a las medicinas tradicionales. Su quinta edición, realizada en enero de 2025, marcó un punto de inflexión.

Este último encuentro confluyó en acuerdos, preocupaciones y demandas en torno a la preservación de las medicinas tradicionales (incluyendo múltiples enteógenos y culturas asociadas), con énfasis en el derecho a la consulta libre, previa e informada. El resultado de este encuentro fue un Protocolo de Consulta con los Pueblos Indígenas para la distribución de beneficios genéticos, un Proyecto de Ley de Protección de las Medicinas Tradicionales Indígenas, el reconocimiento y protección legal de los mismos, definiciones claras sobre patrimonio cultural y genético, y la creación del Consejo de Liderazgos Espirituales Indígenas.

Luego de este proceso interno de las comunidades originarias que criticaban mucho los foros internacionales sobre enteógenos liderado por personas no indígenas, y donde la voz de los pueblos tradicionales no tenía mucho lugar, hoy se continua, luego de haber pasado por esta articulación interna, en la próxima Conferencia Mundial de la Ayahuasca en Girona en septiembre del 2026, para luego continuar este proceso de encuentro intercultural en la Primera Reunión del Consejo de Liderazgos Espirituales Indígenas en Colombia en 2027.

conferencia indigena dia de la tierra psicodelico
Foto cortesía Ayahuasca World Forum.

 La novedad aquí es un cambio de paradigma que la “comunidad psicodélica occidental” parece no estar viendo. Durante décadas, el debate global sobre enteógenos y política de drogas se organizó desde una lógica única: la validación científica occidental como condición de legitimidad. Los saberes indígenas entraban al foro solo si la neurociencia o la psicología los respaldaban primero. Lo que está pasando ahora es distinto: los pueblos tradicionales se están organizando en torno no solo a sus necesidades, sino a una visión que involucra el cuidado del territorio y el resguardo de saberes, trabajando en instrumentos propios —protocolos, proyectos de ley, consejos de liderazgo espiritual— y convocando al resto del mundo a dialogar desde ahí.

Eso es el giro: no un nuevo dato científico sobre la ayahuasca, sino un desplazamiento, un cambio de paradigma que busca generar un espacio múltiple e intercultural como horizonte, donde tanto el indígena como el científico se sienta a escuchar, a construir, y donde se busca soluciones razonables ante la complejidad de problemas que vienen trabajando en estos encuentros sostenidos en los últimos años.

Esta articulación novedosa está siendo conducida por ICEERs y el Instituto Yorenka Tasorentsi como anfitriones, pero secundada para todos los pueblos que formaron parte de la Conferencia Indígena de la Ayahuasca, y también por todos los referentes ampliamente conocidos en los escenarios globales sobre drogas que son juristas, sociólogos, biólogos, antropólogos, micólogos, neurocientíficos, psicólogos, activistas, etc.

No es menor que esta iniciativa que estuvo trabajándose los últimos años con mucha diplomacia, apertura y acercamiento entre diferentes culturas, surja en medio de la tormenta por la disputa de sentidos respecto a la política de drogas global. Vimos los últimos años como lobby psicodélico de los nuevos mercados terapéuticos en auge dejaban al margen no solo la realidad indígena, sino también al resto del mundo que no integra el Norte Global, y esto es crucial en el desarrollo de la política de drogas.

Dos casos recientes ilustran hasta dónde llega esa falta de voluntad política. El primero: los informes recientes de la JIFE (Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes, el ente que custodia el cumplimiento de los tratados) con una evaluación negativa respecto a psicodélicos y enteógenos eludiendo la investigación científica que respalda con datos reales los beneficios de estos. 

El segundo es aún más revelador: cuando la OMS (Organización Mundial de la Salud) a través del ECDD (Comité de Expertos en Farmacodependencia) concluyó dejar a la hoja de coca en la lista I de la Convención Única de Estupefacientes de 1961 (la categoría más restrictiva) ante una demanda internacional por la reclasificación de la hoja de coca, reconociendo una paradoja explícita: reconocen que el consumo natural de la hoja de coca no representa daño para la salud, pero sostienen la restricción argumentando riesgos asociados al narcotráfico. Aquí vemos la falta de voluntad política para generar ciertos cambios.

Es por eso que encuentros de esta envergadura donde se busca consolidar alianzas interculturales, y trabajar con las problemáticas de fondo, y construyendo para una comunidad integrada que busca dar respuestas reales debe ser vista con cercanía.   

Una narrativa superadora

Estamos ante una crisis global sin precedentes, los territorios y conocimientos ancestrales están muy vulnerables, y los informes científicos más acabados sobre el impacto humano en la naturaleza son muy preocupantes. El informe de la Plataforma Intergubernamental sobre Biodiversidad y Servicios Ecosistémicos (IPBES) de 2019 documentó que entramos en un ciclo de degradación histórico para la tierra, con un impacto ecológico de implicaciones poco reversibles para la biosfera y muchas especies.

 Es bien sabido que el uso de enteógenos genera un impacto positivo en como las personas se relacionan con la naturaleza y su identificación con ella. También que mejoran el bienestar y la salud, por supuesto, pero no transforman ni mejoran la realidad material y espiritual que generan los problemas de salud mental. Es por esto que la narrativa terapéutica que buscan imponer los mercados capitalistas no solo es insuficiente, si no también equivocada y promueve una neutralización de la verdadera lucha por la política de drogas.

Tanto enteógenos y psicodélicos, como bien nos señalan los pueblos tradicionales y los verdaderos psiconautas que viven en todo tipo de cultura, abarcan muchas más dimensiones que la terapéutica, como la conformación identitaria, la vinculación con la naturaleza y el universo, como fuente de estudio y sabiduría, como fuentes de recreación y renovación cultural, entre otras. Estos no son aspectos menores.

Es por eso que ciertos vientos que soplan traen esperanza. Quizás los enteógenos y psicodélicos si alojen una promesa de cambio y transformación cultural. Quizás nos han permito llegar hasta aquí, mirarnos entre culturas y volver la mirada a la tierra en muchos de nosotros. A pesar de lo irrefutable de las condiciones actuales en las relaciones materiales y sociales históricas que vulneran nuestros derechos, comprender estas limitaciones puedan ayudarnos a ampliar nuestra mirada y buscar también horizontes posibles junto a otros. 

En momentos de tanta tormenta y cuando las instituciones que nos representan fallan, volver al ejercicio comunitario de saberes e intercambios culturales pueden traernos muchas respuestas y sobre todo estrategias sociales superadoras.


Isbelio Godoy es Investigador en (LINCEpd – UNQ). Miembro en Fundación Lobeliana. Artista visual. Practicante de Medicina Tradicional Andino Amazónica.

CONFERENCIA INDÍGENA DÍA MADRE TIERRA

Si llegaste hasta acá, nuestro contenido es útil para vos.

Para seguir informando a una sociedad que acompañe y no castigue necesitamos tu apoyo.

Suscribite con aportes mensuales

(desde Argentina)

(desde el exterior)

Doná con aportes únicos

(desde Argentina)

(desde el exterior)

Si llegaste hasta acá, nuestro contenido es útil para vos.

Para seguir informando a una sociedad que acompañe y no castigue necesitamos tu apoyo.

Suscribite

Aportes mensuales.

Plan THC

Plan LSD

Plan DMT

Doná

Aportes únicos.

Si llegaste hasta acá, nuestro contenido es útil para vos.

Para seguir informando a una sociedad que acompañe y no castigue necesitamos tu apoyo.

Suscribite
con aportes mensuales

(desde Argentina)

(desde el exterior)

Doná
con aportes únicos

(desde Argentina)

(desde el exterior)

Un comentario

  1. “Volver al ejercicio comunitario de intercambio de saberes” ¿será que es la clave de nuestra supervivencia en armonía con la naturaleza que nos contiene?

Comentá el artículo

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


*Mate se reserva el derecho de eliminar aquellos comentarios injuriantes, violentos, discriminadores o contrarios a las leyes de Argentina.

ARTÍCULOS RELACIONADOS

MÁS LEÍDAS

¿Por qué están prohibidas las drogas?