En tiempos donde la industria farmacéutica mundial avanza en aislar y empaquetar para la venta el CBD, los aceites de cannabis full spectrum (espectro completo), que incluyen a todos los componentes de la planta, podrían convertirse en una herramienta terapéutica eficaz para prevenir y tratar enfermedades asociadas al síndrome metabólico, una condición que afecta a más del 30% de la población argentina.
La evidencia surge de investigaciones preclínicas lideradas por la doctora María Eugenia Oliva, investigadora adjunta del Conicet y directora de la línea de cannabis en el Laboratorio de Estudio de Enfermedades Metabólicas relacionadas con la Nutrición (LEEMREN) de la Facultad de Bioquímica y Ciencias Biológicas de la Universidad Nacional del Litoral (Santa Fe).
Desde hace años los estudios que coordina Oliva desde la capital santafesina se enfocan en evaluar el efecto de distintas formulaciones de aceite de cannabis —ricas en cannabinoides como THC y CBD, junto a otros elementos presentes en la planta como terpenos, entre los cuales destacan el mirceno, limoneno y beta-cariofileno— para combatir la hipertensión, la dislipidemia, el hígado graso y el daño hepático, todas patologías incluidas en el síndrome metabólico.
“Por ahora pensamos el aceite de espectro completo como método de prevención de estas enfermedades. Observamos mejoras significativas en hipertensión y daño hepático, y creemos que estos aceites también pueden contribuir a revertir estas patologías”, explica Oliva a Mate.

Cannabis de espectro completo contra una epidemia silenciosa
El síndrome metabólico (SM) es un conjunto de alteraciones metabólicas que incluyen la adiposidad visceral, la hipertensión arterial, la dislipemia, la resistencia insulínica, el hígado graso, entre otras, y que son factores de riesgo, aumentando significativamente las probabilidades de que las personas desarrollen diabetes tipo 2 y enfermedades cardiovasculares.
Según datos previos a la pandemia por Covid-19, entre el 25 y 27% de las personas en Argentina presentaban alguna de estas alteraciones. Luego del aislamiento de 2020 y 2021, esa cifra se elevó a más del 30%. “Es una condición que se ha globalizado. Una de cada tres personas convive con al menos tres de estos factores y eso ya configura el diagnóstico de síndrome metabólico”, detalla Oliva sobre los efectos de la vida actual, como sedentarismo y dietas cargadas de alimentos ultraprocesados.
Frente a este escenario, el equipo liderado por Oliva decidió explorar alternativas con potencial terapéutico a partir de la cannabis. “Ya habíamos trabajado con soja, chía y otros compuestos bioactivos. En 2018, al ser promocionada como investigadora adjunta del Conicet, me encontré con la necesidad de definir una línea de investigación. Vi que la planta de cannabis tenía mucho por explorar desde la nutrición y salud”, recuerda sobre sus inicios.
Los efectos del efecto séquito
Luego de una decena de estudios en animales de laboratorios (ratas) realizados en el LEEMREN, uno de los hallazgos más relevantes fue que los aceites de espectro completo con proporciones equilibradas de CBD y THC (1:1 y 2:1) lograron reducir el daño hepático, normalizaron el colesterol y los triglicéridos, atenuaron el estrés oxidativo y ayudaron a disminuir la expresión del receptor CB1, clave en la acumulación de grasa en el hígado.

“Nuestra hipótesis es que el efecto séquito —la interacción sinérgica entre cannabinoides y terpenos— es central para los beneficios observados en esta patología. Sabemos que el aceite rico en CBD no mejora completamente las enzimas de daño hepático. De hecho, algunas investigaciones internacionales han registrado alteraciones enzimáticas con altas dosis de CBD aislado”, aclara Oliva sobre los más de 10 estudios que hicieron a lo largo de estos años, conociendo su composición gracias al trabajo del Laboratorio de Control de Calidad de Medicamentos dirigido por María Mercedes De Zan, de la misma facultad litoraleña.
Adicionalmente, y siempre según los resultados realizados en el LEEMREN, el uso de aceites de cannabis de espectro completo también mostró un perfil antioxidante superior, elevando la actividad de enzimas protectoras como catalasa y glutatión peroxidasa, al tiempo que aumentaba los niveles de glutatión, un marcador clave de salud celular.
En Argentina los aceites de espectro completo pueden conseguirse de forma legal a través de tres caminos:
- Por organizaciones sin fines de lucro habilitadas en el Registro del Programa de Cannabis (Reprocann) para cultivar, producir y dispensar a personas asociadas.
- A través de las pocas farmacias que hacen recetas magistrales y que las producen a medida como un medicamento herbario.
- De un laboratorio que se apegue a la normativa N.º 781 de la Anmat, que en 2022 creó una categoría de productos vegetales a base de cannabis. Pero con la restricción de que no pueden superar un 0,3% de concentración de THC y puedan venderse a través de una receta médica simple y doble si es que tienen más de 0,3% de THC.

“Lo más seguro para el acceso es a través de las organizaciones”, comenta a Mate, David Rojkin, abogado especializado en cannabis e integrante de la asociación Conectar, también en la capital santafesina.
De la polimedicación a las terapias complementarias y la prevención
Uno de los aspectos más relevantes de esta línea de investigación es su potencial para intervenir en escenarios de alta polimedicación, algo habitual en personas que presentan múltiples patologías asociadas al SM, ya que suelen estar expuestas a una combinación extensa de fármacos diarios. Y con ello, un potencial daño al cuerpo, que, como fue mencionado en otras investigaciones con aceite de cannabis, la planta no conlleva.
“La cannabis de espectro completo no busca reemplazar esos tratamientos, sino actuar como una ayuda complementaria. Hemos tenido reportes de médicos que observaron mejoras notables en niveles de glucosa y otros marcadores metabólicos”, detalla Oliva y advierte que el abordaje terapéutico con aceites full spectrum, como también suelen conocerse, podría ayudar a reducir la carga farmacológica y aportar beneficios con menos efectos adversos.
Camino a la investigación en personas
Los estudios en animales de experimentación y los resultados obtenidos hasta el momento permiten hoy a otros espacios de investigación abrirse a ensayos clínicos en personas.
Los resultados respaldan el uso de aceites de cannabis de espectro completo como alternativa con potencial para tratar enfermedades metabólicas. En particular, contra la Enfermedad Hepática Esteatótica Asociada a Disfunción Metabólica (MASLD), según compartieron en un reciente estudio publicado en la revista científica Journal of Cannabis Research.
Hoy, ya sin el apoyo del financiamiento nacional, el equipo santafesino continúa gracias al respaldo de la Secretaría de Ciencia, Tecnología e Innovación de la provincia, la Universidad Nacional del Litoral (UNL) y SAT (Servicios Altamente especializados a Terceros) que realizan para empresas, ONG, entre otros.
Lo próximo será ver si los efectos terapéuticos observados en laboratorio pueden replicarse en personas. La evidencia ya está a disposición.




