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26 febrero, 2024

Ilustración de Juan Francisco Farfala

Entrevista a un Chamán sobre el cactus de San Pedro

A Tupak se lo conoce como Chamán, aunque él prefiere definirse como Hampi Camayoc: un curandero inca que trabaja con plantas sagradas, principalmente con la naturaleza y sus energías. Lo conocimos en Córdoba, en una comunidad que acababa de inaugurar personería jurídica en tierras donde habitaron los comechingones. Nos abrió su casa como a hermanes y nos dejó estar varios días allí a cambio de trabajar su tierra. Además de ser una persona de vasto conocimiento, Tupak tiene una personalidad joven y muy divertida, nunca para de reírse y hacer chistes, le cuesta muy poco aprender otros códigos para bromear.

A simple vista es un flaco alto y de pelo largo que usa pantalones oxford, sombrero vaquero de cuero, uñas pintadas y remeras ajustadas. Cuando une lo escucha hablar, percibe cierta transparencia en sus palabras y opiniones que dan cuenta de su cosmovisión, la cosmovisión andina.

Después de unos cuantos meses Tupak vino a Santa Fe a festejar el día de la Pachamama y a realizar una ceremonia de Huachumo (nombre originario del cactus de San Pedro). Esta conversación se dio unos días antes de esa ceremonia, entre flores cordobesas y gente que participaría. Sucedió en una fecha indeterminada y poco importante, simplemente pusimos un grabador a andar mientras las dudas sobre el Huachumo se disipaban entre sus palabras. Las identidades de las personas fueron cambiadas para evitar la exposición y los problemas legales.

Tupak comienza preguntando: ¿Alguna vez tomaron plantas? ¿Hongos tampoco? Ante la negativa, comienza a explicar.

Se prepara un té de cactus, se cocina unas cuantas horas. Cuando uno lo toma, la planta permite ver cosas que no son del orden de lo consciente. El ser humano usa una cierta parte de la cabeza, lo otro está en el inconsciente y sale a través de símbolos o en situaciones en las que no entendemos por qué reaccionamos así, o por qué nos pasan algunas cosas. En un momento de la ceremonia se “abre la flor” y empieza a salir todo eso que estaba guardado. Por ejemplo, hay gente que termina con un brote psicótico porque hay traumas que empiezan a salir, cosas que hay que resolver. En resumen, se abre la puerta del inconsciente, para que puedas entrar ahí conscientemente y veas cuáles son las cosas que hay que sanar o descubrir. Mambos que tal vez no conocías de vos mismo y los empezás a descubrir en ese momento.

Tupak sabía que es una experiencia completamente distinta de lo convencional, por eso contó detalladamente todo lo que podría pasar. Su responsabilidad, durante una ceremonia, es enorme y por eso no duda en anticipar las posibles reacciones de cada une.

Los españoles le pusieron San Pedro a la planta, por el santo que te recibe en las puertas del cielo, cuando trataron de comprender lo que generaba. ¿Qué son las puertas del cielo? las puertas del inconsciente permiten entrar en esa oscuridad y llevar luz, porque ahí está el conocimiento el verdadero. Es una planta muy amorosa, podés tener algún malestar, que te den ganas de vomitar, sí, a modo de limpieza. Cuando vomitás o te dan ganas de ir al baño, o llorar, o reir, o lo que sea, es una especie de descarga que necesita el cuerpo. Es una limpieza que hace para poder liberar aquello que está trabajando en ese momento. Algo muy importante es que cuando la tomes tenés que pedirle algo, porque es un ser vivo que va a entrar adentro de tu cuerpo y te va a mostrar, no solamente lo que él percibe, lo que vive, sino también como es realmente el mundo. Te da una nueva perspectiva, desde otro lugar, desde tu interior, te conecta con tu propio ser y empezás a conectar con lo que es el amor, con el amor propio, por eso digo que es un viaje amoroso, te puede pasar que sientas la necesidad de abrazar a alguien. No hay que tener miedo, tampoco tener expectativas, pero sí respeto porque es un ser vivo, es otro ser que va a entrar con nosotros… Al viaje no lo hace él, lo haces vos porque vas a ver cosas de vos mismo. Después te das cuenta de que el viaje sos vos y es la vida, y no necesitas una planta o una sustancia para poder vivir y ser feliz. A la felicidad la creas vos y de eso es de lo que te hace consciente la planta.

Tupak se va un poco por las ramas, sus pensamientos se conectan con facilidad y una cosa lo lleva a la otra, la conexión con el todo guía sus ideas.

Contanos más sobre la ceremonia.

Tupak: Es algo muy simple, porque como expliqué antes, el viaje es algo interno y muy personal. Lo importante es hablar lo justo y necesario porque el otro puede estar metido en un proceso y malinterpretar lo que le digan los demás. Incluso puede afectarle y sacarlo del viaje. De todos modos, hay momentos de cierta distensión en los que se cantan canciones o se pone música muy linda….ícaros que funcionan como medicina. También hago algunas limpiezas chamánicas con ciertos elementos que son de la naturaleza, por ejemplo varas de madera talladas, o con el tambor, su sonido similar al del corazón te conecta y hace que entres en un trance. Es un ritmo fijo, monótono, que hace que entres en un estado alterado de conciencia, solamente con el sonido. Tambien se utiliza el agua florida… o se un hace rapé, cuando sentís que estás muy metido en un rulo mental, embotado, muy enroscado en un pensamiento, o algo que sentis que no lo podes terminar de soltar. Es una caja de sorpresas, las ceremonias nunca son iguales, las personas tampoco, todo es muy único. Después se van a ir dando cuenta de que los momentos los crean ustedes, no la planta.   La ceremonia en realidad empieza desde que lo cosechas hasta que lo limpias, cocinas y tomas. Y la ceremonia en realidad no termina nunca, tu vida es una ceremonia constante, te das cuenta de que estás caminando todo el tiempo en momentos sagrados.

¿Cómo y cuándo te diste cuenta de que podías sanar con plantas?

T: Trabajamos durante mucho tiempo y aprendimos con dos maestros de la Sierra del Perú. No sé si te das cuenta cuándo podés empezar, a nosotros en su momentos nos dijeron: “Ya están capacitados para hacerlo, tienen el conocimiento y lo hacen bien”.  Lo importante es estar con la persona del conocimiento, en este caso eran los maestros. Fue más que nada estar, prestar atención y compartir. No hay una tesis, no te hacen escribir en un cuaderno, todo lo vas aprendiendo en base a la experiencia. Realmente las plantas son un camino, la gente empieza experimentando y viendo qué onda, pero es una forma de vivir, es cuando logras estar conectado con todo. Pero eso no te pone en un escalón más alto o más bajo, solamente tenes la comprensión de que todo es igual a vos y vos sos igual a todo. Básicamente no hay un momento en el que te sientas preparado, te vas dando cuenta a medida que sanas cosas internas tuyas podés ayudar a sanar a los demás. No es solamente la planta, es quién dirige la ceremonia, cómo la cosecha, cómo la prepara… A eso no lo aprendés en un curso de chamanismo, no te van a decir cómo conectarte, cómo lograr algo o no: eso se experimenta en cada uno y es único. Es muy difícil decirte en qué momento me sentí capacitado, porque después me di cuenta de que me faltaban aprender un montón de cosas que te enseña la experiencia. Hoy puedo decirte que si, me siento capacitado, pero sé que tengo que aprender más.

¿Qué es la terapia con plantas sagradas y cómo se diferencia con las terapias convencionales? ¿Cómo funciona?

T: Es una manera de acelerar un proceso que quizás a través de otras terapias llevaría mucho más tiempo. Cuando tomás una planta sagrada te estás ahorrando 5 años de meditación, o 2 años de terapia psicológica, porque te da la capacidad de poder auto-observarte. Sirve para despertar lo que la sociedad actual adormece, la percepción y el saber del propio ser sobre lo que necesita y lo que no. Funciona en ese nivel y muchos otros: físico, espiritual, emocional, psíquico… es muy amplio el espectro de cosas que puede sanar. En algunas ocasiones hace que los casos que son muy difíciles de tratar sean posibles, por ejemplo, había un hombre que tenía un tumor entre el pulmón y el corazón, era inoperable, estaba esperando la muerte. Cuando él toma la planta hace un viaje en el que reconoce cuál fue el motivo por el que se enfermó y en qué momento. La decisión de enfermarse la toma uno, no es que viene algo de afuera y te enferma… sucede algo adentro tuyo que la detona. Siempre es uno el que hace que las cosas sean posibles, ni la planta, ni una estatua de un dios pueden lograr nada en sí mismas. Este hombre comprende eso y al tiempo se hace unos análisis que le dan que el tumor ahora estaba en una axila y era operable. Sucedió eso porque se dió cuenta de que al tumor se lo causó él mismo cuando pidió a dios tener el cáncer que estaba teniendo su mujer. Cambió el destino de su mujer y el suyo.

¿A una persona le pueden afectar las energías negativas de otra durante el viaje?

T: Te afecta porque hay algo en vos que no tenés resuelto con el tema. Es como le dije a X en una ceremonia, ella me dijo: “Algo de afuera me quiere entrar y me hace sentir mal”, yo le dije: “Bueno, debe ser que algo de adentro tuyo no está resuelto”, y después lo resolvió. Si analizas la situación, siempre sos vos quien influye para que eso pase.

¿Cómo es el viaje de la planta?

T: Es muy complejo porque es re variable. Siempre es un viaje muy sentimental, no es mental. Sí podés observar tu mente pero lo hacés como algo que no es tuyo, como si solo fuera una herramienta que no dirige tu vida. Empezás a ver las cosas desde esa perspectiva, separado del todo, y hay una especie de mente pero no es la que tenemos cotidianamente. Es otro tipo de inteligencia, es algo que nace y que simplemente es.

G: Me parece que se unen muchas formas distintas de percibir, tenés sensaciones físicas, pensamientos, recuerdos… a veces no lo enganchas en el momento y de pronto días, meses o años después te cierran. Por eso el laburo es quitarse el miedo de probar algo nuevo por no saber cómo va a pegar, porque lo heavy está después: ¿Cómo me enfrento con esto? ¿Cómo aplico todo lo que sentí y lo que viví? Es lo que pasa con la planta… toda la paz, la armonía, la hermandad y la unión, ¿cómo las traslado a mi vida cotidiana?

¿Y ese traslado de buenas energías no pasa de manera inconsciente?

T: Todos empiezan experimentando y a veces no se dan cuenta de que arrancaron un camino, sin ser conscientes incluso. Y eso no quiere decir que vayas a terminar en la religión del chamanismo y vamos a la iglesia del no sé qué [reímos todes]. Vas a hacer tu propio camino, si después vos querés ir a una iglesia… con tu libertad hacés lo que querés, pero primero tenés que ser libre, que es lo que te da la planta.

Lo hermoso y rico de esta charla fue que cada une tuvo su momento para preguntar y opinar, eso también nos dió la libertad de que pasemos de una idea a la otra sin relación aparente.

C: Yo siento que de alguna manera ciertas drogas a las que podemos acceder como ciudadanos comunes en un mercado negro poco regulado, pueden generar algunos estados alterados de consciencia que no son de plantas pero te acercan a ellas. Las plantas sagradas entraron en mi vida porque antes me interesaron los psicodélicos y eso me llevó a la medicina tradicional. Probé las plantas y abrí ese camino, pero creo que comenzó antes, cuando arranqué a interesarme por otros estados…

T: Ahí entrás en lo que es la trama del espíritu directamente. Pensá que todos tuvimos una parte oscura, hasta buda tuvo una vida mundana para poder iluminarse. Porque eso es lo que el espíritu decidió inventarse para poder llegar a reencontrarse con él mismo. Es como si yo me separara en millones de partes para sentir millones de distintas experiencias y cada una de esas partes, cuando llega a comprender la experiencia, se vuelve a encontrar conmigo. Eso es lo que somos, todos un mismo ser, pasando por cosas diferentes en distintos cuerpos. Eso es lo bueno de esta vida, podemos ser diversos y tener distintas ideas pero en el fondo somos el mismo ser, la misma persona y la misma esencia.

G: Por eso está bueno trabajar con la idea de que el otro me genera algo, nos resuena, es algo que compartimos. Incluso puede resonarte en forma muy negativa.

T: Eso puede pasar en la ceremonia: una persona escucha que alguien dice algo y le duele lo que dijeron pero en realidad no fue dirigido. Capaz estaban hablando de otra cosa pero le resonó…

Entonces es algo tuyo.

T: Sí, te puede pasar en constelaciones familiares, que por ejemplo empezás a ver en el otro a tu papá, vos sentís que estás con él y aparecen los condicionamientos, los traumas, las cosas buenas… te pasa todo junto, hasta que vos lográs llegar al otro, comprenderlo y darte de cuenta de que es el mismo ser y sanarlo. Eso ocurre cuando estás a la distancia, pero después volvés a la vida cotidiana, pasa un tiempo y te das cuenta de que esa constelación y esa sanación que tuviste con tus padres después se plasma en la vida.

La gente que decide hacer constelaciones se induce a eso conscientemente y con el San Pedro pasa que quieras o no, te puede pasar, no lo controlas del todo.

T: Claro, exacto. Directamente sale del inconsciente, cuando haces una constelación vos te predispones a… el tema es que en constelaciones el ego puede ponerte ciertas barreras y no permitir que lo que tenga que suceder suceda. La planta no, porque te rompe todas las barreras del ego y por más que quieras hacerte el boludo, no la vas a poder caretear.

B: ¿Podés tener un mal viaje que te haga comprender lo que te muestra la planta?

T:  Sí, por ahí te cuesta y no lo queres ver, o no estas preparado y no es tu momento. Hay veces que te llega una información, la ves y es como si quedara comprimido en Zip. Pasa un tiempo, te olvidas, y de repente en el Zip se activa el extraer aquí y te descomprime toda la información. Pero si eso te hubiese bajado antes, capaz que te daba un brote psicótico, por que tu mente todavia no podía llegar a comprenderlo.

B: Si no es la primera vez que tomas San Pedro, ya hiciste un montón de cosas en tu camino y estás medianamente sano [haciendo comillas], ¿cómo te pega? ¿cuál es el viaje?

Por momentos la conversación se volvía muy intensa, Tupak nos interpelaba de maneras muy directas. Quería conocer en profundidad a las personas que iban a participar de la ceremonia

T: Hay cosas que ya las ves distintas, cambia tu percepción y lo que ves, yo te veo a vos y veo más allá. ¿Vos sos feliz?

B: No sé…

T: Bueno, si sos feliz estás sano, en tanto y en cuanto vos lo sientas. No es que te tenés que empezar a preocupar ahora todos los días, hay que trabajar en uno para lograr esa felicidad,  paz, amor… es labor tuya. No es el amor que viene de afuera, las cosas las tenés que hacer por vos. Nosotros le decimos el proceso de auto empoderación, te haces cargo de vos mismo. Dejas atrás a tu papá y tu mamá, no hay excusas, las decisiones las tomas vos. Lo que hagas va a ser creación tuya, también empezás a ser más consciente, a pensar antes de hacer o decir algo. Entras en una armonía con el otro porque te das cuenta que hay cosas que vos no querés que te hagan y entonces no las haces, todo sucede naturalmente después de la planta, te hace comprender lo que sos en realidad. Está esa teoría de que las personas nacen malas y es mentira, en realidad todos naceríamos buenos, si pudiéramos definir qué es malo y qué es bueno. Venimos al mundo neutrales, puros, libres, inocentes. El sistema y todas las programaciones nos van corrompiendo y nos van haciendo que perdamos inocencia, la planta nos lleva a reconectar con esa inocencia. Después uno tiene que ir manteniendo esas convicciones o valores que hoy en día faltan.

G: En la ceremonia anterior yo me puse a llorar y ustedes me dijeron que era una niña inocente y me re contuvieron… fue hermoso y me sentí así, indefensa. Después resurgí y estuve en la mejor.

T: Con A siempre hablábamos de eso, si yo los miro desde otra perspectiva diría: “estos pendejos son re faloperos, son tremendos” [impostando la voz] pero más allá de todo eso, ustedes tienen inocencia en sus corazones, tienen pureza… no tienen maldad, no tienen algo oscuro, no se llegó a afectar ese cristal que está adentro de ustedes.Hay que mantener eso, ser conscientes de lo que tienen y empezar a expandirlo, a tocar al otro. A contagiarlo porque es una especie de virus.

F: Che y con respecto a la comparación que hiciste del archivo Zip… a mí me ha pasado cuando tomé LSD que entendí cosas o llegué a una conclusión sobre algo pero sentí que no iba a poder retener esa información porque después finalmente se me iba a borrar. La comparación sería, ¿qué pasa si se te guarda el Zip pero te olvidas la contraseña?

T: Por lo que yo sé, con el San Pedro no sucede… después de eso ya no tenés contraseña, no te la vas a olvidar porque ya la tenés ahí, estás conectado. Como cuando llegás a tu casa y el wifi se conecta automáticamente, bueno igual.

A: Aparte es difícil olvidarte de las imágenes y las sensaciones que genera la planta.

T: Puede pasar que no las tengas del todo concretas, claras y ordenadas.

F: A mí me pasaba de haber entendido algo y cuando lo razoné, y estaba ansioso diciendome que no tenía que olvidarme… me lo olvidé.

T: Bueno pero porque lo querés retener con la mente, es como encriptarlo y meterlo de nuevo para no olvidarte. Vos tomas la planta, pasa un tiempo, te empiezan a suceder algunas cosas en tu vida cotidiana y recordas: “esto me pasó en la ceremonia, es lo que me dijo el San Pedro”. Te vas dando cuenta de que surge algo natural dentro tuyo, pero no como si lo hubieses memorizado porque no es un viaje mental, hay que entender eso.

F: Cuando termina la ceremonia, si uno quisiera escribir, ¿es recomendable?

T: Sí, podés escribir, dibujar, surgen ganas de hacer arte. Lo que empieza a salir es lo nuevo que hay dentro de ustedes, lo que realmente quieren expresar. También puede salir algo re bizarro, a modo de catarsis, y después aparece algo re copado.

¿Cuál es la tarea del chamán en la ceremonia ? ¿qué responsabilidades tiene y cual es su rol?

T: Básicamente es la de cuidar y guiar al mismo tiempo. El que dirige la ceremonia sabe qué es lo que pasa en un mundo y en el otro. Cuando tomás la planta abris una especie de ventana o portal dimensional, entonces el mundo espiritual se junta con el mundo físico y tiene que haber alguien que equilibre esas dos cosas. Hay distintos campos dentro de lo que es el plano energético: el bajo astral y el alto astral: los que son espíritus bajos son más pegados a la tierra, podría ser cualquiera de nosotros que todavía tiene cosas que aprender. Pueden llegar a entrar energías que no son buenas para la ceremonia e interrumpir generando una discordia, el chamán ordena las energías de las personas, tanto las positivas como las negativas. El chamanismo andino se divide en tres campos: el del medio, donde se para el chamán,  el de la luz y el de la oscuridad. No se trata de romper uno y destruir el otro, sino mantener un equilibro.

¿Eso es lo que sucede con la transmutación?

T: Sí, una de las maneras de equilibrar son las limpiezas, que te liberan y te limpian de las esas cosas que uno viene arrastrando. Yo las hago pasar por mi cuerpo, las saco del tuyo y me deshago de ellas. Generalmente me dan arcadas, así funciona la transmutación. Si yo no hago nada, capaz que estas toda la noche revolcandote en el piso. Ayudo a sacarte algunas cosas de encima y que vos puedas seguir haciendo tu trabajo tranquilo.

¿El huachumo puede generar consumos problemáticos?

T: No, al contrario, quita las adicciones, te vas dando cuenta de que necesitas cada vez menos. Excepto el tabaco [bromea riendo], porque te da más ganas de fumar…

La entrevista se va distendiendo y se convierte completamente en una charla de amigues…

O: Contá la historia del español.

T: Estábamos en la comunidad, nosotros dos solos, puse música, empezó la ceremonia y comenzó a abrir la planta dentro de él. El chabon queria sacarse la ropa, ya se había sacado el pantalón y se revolcaba en el piso. Por momentos me miraba y decía “quién me ha mandado a meterme en este berenjenal”, estaba a las puteadas y flasheaba en colores pidiendo perdón. Yo lo contenía, era una cosa increíble. Cuando volvió del trance y del viaje que hizo su espíritu, el tipo empezó a contar su experiencia: había visto mi casa como un palacio, nos veía a S y a mi como reyes o dioses y a sí mismo como un español que venía a reencontrarse con nosotros para pedirnos perdón por la conquista. Recordó una vida pasada y pudo sanar eso.

¿La planta te conecta con vidas pasadas o anteriores?

T: Sí, por eso se recomienda hacer el viaje con los ojos cerrados y conectarse, pero para adentro. Necesitas estar cómodo, como vos quieras, si para vos eso es haciendo la vertical, esta bien. Lo importante es mantenerse realizado hacia adentro y aprovechar la planta.

#chamanismo #huachuma #plantassagradas #terapiasalternativas
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