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26 febrero, 2024

Expropiarán Vicentín: de estos polvos ¿futuros lodos?

Una cantidad de memes circularon en las redes ante el efecto Vicentin, lo vimos a Alberto comparado con el comunismo y chavismo al título de “exprópiese” y así se informó la situación de esta compañía y el combo intervención – expropiación. Pero ¿qué es Vicentin? ¿Por qué se expropia? ¿Para qué sirve una empresa estatal agrícola? En esta nota analizamos estos y otros puntos de vista que sirven para comprender qué significa que se haya expropiado la empresa agroexportadora.

Vicentin es la principal empresa argentina de molienda de oleaginosas. Tiene 90 años de historia en el país con generaciones de trabajadores, familias, profesionales, pymes asociadas y comercios. Su principal localización es en el norte de Santa Fe, en la ciudad de Avellaneda, aunque también es un actor importante en otras provincias. Juega un rol clave en el sector de producción de alimentos y exportación de cereales y la componen varias empresas que están ligadas a distintas industrias. Según su propia página web (ahora sin acceso) se detallaban varias divisiones de negocios: cereales y oleaginosas; desmotadoras, hilandería y tejeduría; biodiesel; jugo concentrado de uva; feed lot (carne vacuna); vinos; acopio y exportación de miel.

Vicentin se encuentra entre los diez principales exportadores de la Argentina y es el quinto de su sector. La empresa tiene dos terminales portuarias y en el año 2017 produjo el 21% de la molienda de soja, al año siguiente el 27%, como para evidenciar su relevancia. La compañía se ubica en el sexto puesto del ranking de exportadores agroindustriales. Es un sector que ha sido apoyo a la economía nacional con divisas desde hace más de 10 años y hoy es una fuente paralizada tras entrar en concurso de acreedores.

Pero ¿qué significa eso?

El concurso de acreedores es un procedimiento que se da cuando una persona física o jurídica entra en una situación de insolvencia en la que no puede hacer frente a su deuda. Vicentín incurrió en cesación de pagos a fin del año pasado. En criollo: la cerealera dejó de garpe a miles de productores y proveedores de servicios. 

Según un documento del gobierno, en el concurso preventivo de crisis de Vicentin constan los siguientes datos, en miles de millones de pesos:

Total de deuda en pesos: $ 99.345.263.086,50 

Total de acreedores: 2638

Deuda con sector financiero (nacional e internacional): $ 63.961.563.645,69

Bancos nacionales acreedores de Vicentin: Banco Nación (principal acreedor), Banco Provincia, BICE, Banco Ciudad, Banco Hipotecario, Banco Macro Banco de Entre Ríos, Banco Itaú, Banco de Santa Fe.

La deuda de Vicentin con los bancos nacionales representa el 23% del total de su deuda. De ese total, el 88% es con bancos públicos. El Banco Nación es el principal acreedor y representa el 18,3% de la deuda total denunciada por Vicentin.

Ahora, la deuda con Banco Nación no es la única que tiene Vicentin con el Estado. Están los otros bancos públicos pero también hay deuda por “conceptos impositivos y aduaneros” por $ 9.549.998.272,61 (nueve mil millones…)

Los bancos internacionales acreedores de Vicentin son: International Finance corporation, Netherlandese Financerings, Ing Bank NV – Tokyo Branch.

Además declara deudas comerciales por adquisición de granos por $ 26.657 millones, lo que representa casi un 26% de la deuda total. Estas se concentra en el sector cooperativo: 31,33%. El principal acreedor es la Asociación de Cooperativas Argentinas, con casi el 20% de la deuda.

De 2500 acreedores son, fundamentalmente, pequeños y medianos productores y cooperativas.

Callen lo que callen los demás

Los medios se han encargado de describir a los dueños de Vicentin como un conjunto de gente común, de buenos granjeros, pero lo que no dejan en claro es que están bajo sospecha de haber fugado divisas, entre otros delitos.Ah, y no menos importante: ser uno de los principales aportantes de Juntos por el Cambio, es probable que de ahí vengan las explicaciones de los créditos otorgados en la gestión de Javier González Fraga al frente del BNA que son injustificables y posiblemente ilícitos, por eso el mencionado se encuentra imputado junto con otros actores del macrismo.

Pero volviendo al acontecimiento del mes: emergieron distintas voces. Dentro de los escenarios posibles, el último aunque se menciona primero: la quiebra. Pero la expropiación, como posibilidad jurídica, no sería la única. El estado nacional, el lunes pasado anunció y oficializó la medida al publicar en Boletín Oficial el Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) 522/2020 en donde explica los motivos de la intervención.

Un legislador del Frente de todos propuso que el Estado estatice la firma Vicentín y se quede con un porcentaje de las acciones, dado que es el principal acreedor de la gigantesca deuda que tiene mediante el Banco Nación (BNA) y el Banco Provincia de Buenos Aires (Bapro). Sostuvo que “hay que intervenir con la Inspección General de Justicia (IGJ) la sociedad e iniciar el proceso de cramdown para que el Estado se quede con el paquete mayoritario de las acciones de Vicentín.”

El cramdown es un sistema de propuesta de acuerdo preventivo por un tercero, quien en caso de obtener la conformidad de los acreedores, adquiere la empresa concursada. Implica la sustitución del empresario en quiebra, que es sustituido por otro en mejor situación para salvar la firma.

Otra fue la propuesta de un diputado santafesino de crear una Corporación agroindustrial exportadora santafesina, planteando que para contribuir al desarrollo económico se debe tener una gran capacidad de articular en forma pública-privada los factores de producción. Apostar a la innovación, a las cadenas de valor, al desarrollo territorial, a la integración vertical y horizontal y al cooperativismo como modelo.

Ladren lo que ladren los demás

Recientemente, un trabajo publicado por una estudiante en economía y dos investigadores de la UNSAM, explica los enormes riesgos y desafíos que presenta el sector agrícola en tres esferas: económica, social y ambiental. En el plano de lo económico el mayor desafío es la concentración en producción, propiedad y conocimiento. En el social, la producción intensiva en tierra e insumos, apenas requiere mano de obra, lo que significa un problema en un país con altas tasas de desempleo, porque desplaza la población rural hacia los conurbanos de las grandes ciudades. Además, contribuye a la exclusión de la mayoría de los agricultores y al aumento de la concentración en la propiedad de la tierra.

Por otro lado, los autores sugieren que los problemas ambientales se ven en la erosión del suelo, la deforestación, la pérdida de la diversidad biológica natural y de los cultivos, el elevado uso del agua y la energía y los problemas de salud causados por el aumento del uso de herbicidas e insecticidas. El litoral conoce mucho al respecto. 

En el artículo se hace mención del gran atractivo que tienen las empresas estatales. Si son rentables y eficientes, tienen el potencial de perseguir varios objetivos de desarrollo al mismo tiempo: equidad, estabilidad de mercado, competencia justa, crecimiento a largo plazo, avance tecnológico y autonomía.

En este contexto y ante los escenarios planteados anteriormente, no parece tan desquiciado que el gobierno se haya inclinado por el salvataje de la empresa Vicentín, ya que con el proyecto de intervención, el Estado se asegura la continuidad en el empleo de los trabajadores, evita la caída de la cadena de pagos y amortigua el descalabro en una economía golpeadísima por el covid-19. Además, gana control en los precios. Ya lo dice el anuncio: que Vicentin juegue como organización testigo en el mercado de la exportación de cereales, la producción de alimentos y el ingreso de divisas.

La decisión del gobierno nada tiene para sorprender, según lo que se puede leer en el posfacio “Pensar la economía después de Cambiemos”, un capítulo que se sumó en octubre de 2019 a la segunda edición del libro Los tres kirchnerismos (Siglo XXI), lanzado en 2019, por Matías Kulfas, en el que precisó cuál iba a ser la hoja de ruta del Ministerio de Desarrollo Productivo. En el texto señala que el principal problema de la economía es la restricción externa, es decir la escasez relativa de divisas, o sea que no haya dólares para todes les que demandan, en la cantidad que quieran, en todo momento. Y para relajar esa restricción y avanzar en el desarrollo económico, una de las vías que proponía Kulfas era la construcción de “clusters” en torno a los recursos naturales. Clusters tecnológicos y de ingeniería ligados al agro, el petróleo y la minería. Se vislumbra acá que el Estado desembarcando en Vicentin tiene una oportunidad, según este punto de vista, para acelerar ese proceso de desarrollo planteado por el ministro.

¿Puede ser esta una oportunidad para promover una participación del Estado que permita iniciar un nuevo camino de desarrollo, sustentable y más equitativo no sólo en el sector agrícola?

Más allá de cómo se desenvuelva, está claro que la intervención de Vicentín representa una oportunidad enorme para experimentar con nuevos modelos la Argentina y el mundo que se viene que es el que estamos construyendo hoy.

#ECONOMÍA #EXPROPIACIÓN #VICENTIN
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