fbpx
16 julio, 2024

El sistema inmunológico de la economía argentina

Ilustración de Vale Alfaro
Se acerca el fin del mundo y el gobierno nacional ya informó que priorizará la salud pública. Y ¿qué pasará con la economía argentina? Mientras la gran mayoría se guarda en sus casas, la actividad económica quedó prácticamente paralizada. Te mostramos cómo el coronavirus ataca una economía que tiene un sistema inmune equivalente al de un señor de 90 años.

LA PRIORIDAD ES LA SALUD PÚBLICA 

Ya hace más de 20 días que se dio a conocer el primer caso de coronavirus en la Argentina y pasó casi una semana desde que se anunció la cuarentena total. Desde el primer momento se supo que esta pandemia nos iba a afectar de muchas maneras. En primer lugar, como todos sabemos, peligra la salud de les argentines y si el virus se propaga cada vez con mayor rapidez, es casi un hecho que el sistema de salud pública no va a dar abasto. En segundo lugar, esta situación, como era de esperarse, tiene un fuerte impacto en la economía.

ALGUNAS ACLARACIONES PREVIAS

Como sabemos el COVID-19 afectó y sigue afectando a nuestra economía, y para poder ser más claro me parece necesario explicar algunos conceptos. Un concepto fundamental de la economía es el Producto Bruto Interno (PBI), que refleja el valor monetario de todos los bienes y servicios finales que se han producido en el país en un año. Desde el servicio de un taxista hasta una manzana.

Hay tres formas de medirlo, pero voy a explicar sólo dos de ellas ya que me parecen las más oportunas. Se puede medir con el método del gasto y el del ingreso. El método del gasto es con la suma del gasto de los residentes en bienes y servicios finales durante un año y se representa con la ecuación macroeconómica básica: PBI= Consumo + Inversión + Gasto Público + Exportaciones – Importaciones. En tanto que el método del ingreso es con la suma de los ingresos que reciben los propietarios de los factores productivos (trabajo, capital y tierra), e incluye por ejemplo, la remuneración a les asalariades.

Simplificando un poco el PBI es básicamente la torta que representa la riqueza del país. Mientras más grande sea la torta, más riqueza habrá y es más lo que se puede repartir entre todes y viceversa. De todas formas, esto no dice nada sobre cómo está distribuida la torta. Un país puede tener un PBI muy grande, pero un 90% concentrado en las manos de los más ricos y un 10% en las manos del resto. Volviendo a lo anterior, para que disminuya el PBI tiene que disminuir alguno de (o todos) sus componentes (consumo, inversión, gasto público y/o exportaciones).

LOS PRIMEROS SÍNTOMAS EN LA ECONOMÍA

El virus ya estaba atacando la economía argentina desde antes de haber llegado al país, cuando empezó a propagarse por China, Europa y Estados unidos. Esto es así, porque disminuyó el nivel de actividad económica en estos países. Esta situación suele ir acompañada de una caída en la cantidad de productos que importa un país y, por lo tanto, una menor cantidad de productos que le exportan los demás países. Como China, Europa y Estados Unidos son grandes demandantes de nuestros productos, la cantidad de ventas hacia ese país disminuyó. Además, para sumar, disminuyó el precio de la soja, por lo que ahora no sólo vendemos menos, sino que lo hacemos también a un precio más bajo.

Desde el lado de la oferta también nos empezamos a ver condicionados. Al cesar parcialmente la producción en algunas fábricas de afuera, disminuyó la provisión de insumos importados, esenciales para la producción de ciertos bienes.

EL APOCALÍPSIS NUNCA SE SINTIÓ TAN CERCA 

Desde que se hizo público el conocimiento de que el coronavirus ya había entrado al país, la gente fue respondiendo con algunos cambios en sus conductas. Por ejemplo, muchas personas desde un principio salieron a correr a las farmacias y supermercados, preparándose para el fin del mundo que los medios parecían pronosticar, desabasteciéndolos. Otros aprovecharon para aumentar los precios de los productos que se estaban comprando de manera masiva, como el alcohol en gel. De hecho, vi publicaciones en sitios virtuales de venta en los que se pedían iPhones a cambio de alcohol en gel. Gente llevando los chistes a la realidad.

AUMENTAR LA PRODUCCIÓN Y EVITAR LA ESPECULACIÓN 

Frente a las enormes compras que empezó a hacer la gente, comenzó a ser necesario un aumento respectivo de la producción para evitar el desabastecimiento. Teniendo un uso de la capacidad instalada en la industria muy bajo (en enero se registró apenas un 56,1%), producto de la recesión, es posible aumentar la producción sin aumentar los precios. Un uso de la capacidad instalada que no llega al 60% significa, simplificadamente, que si una industria cuenta con 10 máquinas para producir, se están usando menos de 6.

Por otro lado, también se hizo necesario ponerle un tope al precio de ciertos productos esenciales, más que nada los que tienen que ver con la higiene personal, ya que no todes pueden comprar iPhones para poder intercambiarlos por estos productos.

La respuesta del gobierno frente a esta situación fue ponerle un precio máximo a un conjunto de productos, incentivar la producción brindando préstamos a las empresas a tasas negativas (es decir, por ejemplo, tomando un préstamo a una tasa de interés anual del 10% y siendo la tasa de inflación anual de un 50%, se obtendría una “ganancia” del 40%), ayudando a pagar salarios con el programa REPRO y reduciendo las contribuciones patronales.

EL IMPACTO DE LA CUARENTENA TOTAL 

Desde que se decretó la cuarentena total la economía recibió un golpe más y más duro. Sólo son algunas las actividades que quedaron exceptuadas del aislamiento social, otras tuvieron que paralizarse, como la industria automotriz, textil, los cines, teatros, restaurantes y hoteles. Esto, no sólo afecta a estas industrias y servicios, sino que genera una ruptura en la cadena de pagos. Por ejemplo, los restaurantes como no están vendiendo no les comprarán a sus proveedores y, por lo tanto, los proveedores tampoco le comprarán a la industria, disminuyendo la cantidad de dinero circulando en la economía. Como vimos, un menor consumo de la gente significa una disminución del PBI.

Por otra parte, la situación es gravosa para les trabajadorxs informales (en negro), los cuales representan el 35% de la población económicamente activa, a quienes no se le reconoce ningún vínculo con su empleador y que viven el día a día. Frente a esto, el gobierno implementó el Ingreso Familiar de Emergencia, que es una suma de $10.000 destinada a aquellas personas que se encuentren desocupadas, se desempeñen en la economía informal y monotributistas de categoría “A” o “B”.

DE LA CRISIS TE SACA EL ESTADO, NO EL MERCADO, PERO NADA ES GRATIS 

El Estado, de esta manera, busca paliar la crisis generada por la pandemia, inyectando dinero en la economía por un valor del 2% del PBI aproximadamente. Lo mismo han hecho otros países como España, Inglaterra, Estados Unidos y Brasil agregando grandes cantidades de recursos en la economía para evitar una caída aún peor.
Por otra parte, el menor nivel de actividad hace que la recaudación también disminuya, por lo que el Estado se verá con menores recursos. Según analistas privados el paquete de estímulo a la actividad, sumado a esta pérdida de recursos por el parate, impactarán en las arcas del Estado. Según el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF) “Las cuentas públicas venían con déficit y este shock las empeorará de manera importante. La emisión de pesos es el instrumento al que va a tener que recurrirse casi con exclusividad.

EL VULNERABLE SISTEMA INMUNOLÓGICO DE LA ECONOMÍA ARGENTINA

A nuestra economía esta crisis le afecta aún más que a la mayoría de los países por su fragilidad macroeconómica. Antes de que aparezca el coronavirus ya veníamos de dos años de recesión y se esperaba que 2020 fuera el tercero consecutivo. Los economistas preveían una caída del PBI en 2020 entre 1 y 1,5% antes del efecto Coronavirus. Según la consultora Analytica, si la actividad económica local se paraliza por un trimestre, el PBI argentino caería entre 3,3% y 3,8% este año. Estos valores son aún mayores que los que tuvimos en 2018 y 2019, cuando la economía se contrajo un 2,5% y 2,1% respectivamente. Además, el virus nos atacó en el peor momento, durante una crisis de deuda y mientras la estábamos renegociando. De todas maneras, es imposible aún saber el impacto total que tendrá la pandemia en la economía argentina.

0
0
#ARGENTINA #CORONAVIRUS #COVID19 #DELACRISISTESACAELESTADO #ECONOMÍA
0
0

Si llegaste hasta acá, nuestro contenido es útil para vos.

Para seguir informando a una sociedad que acompañe y no castigue necesitamos tu apoyo.

Suscribite con aportes mensuales

Plan THC

Plan LSD

Plan DMT

Doná con aportes únicos

Si llegaste hasta acá, nuestro contenido es útil para vos.

Para seguir informando a una sociedad que acompañe y no castigue necesitamos tu apoyo.

Suscribite

Aportes mensuales.

Plan THC

Plan LSD

Plan DMT

Doná

Aportes únicos.

Si llegaste hasta acá, nuestro contenido es útil para vos.

Para seguir informando a una sociedad que acompañe y no castigue necesitamos tu apoyo.

Suscribite con aportes mensuales

Plan THC

Plan LSD

Plan DMT

Doná con aportes únicos

Comentá el artículo

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*Mate se reserva el derecho de eliminar aquellos comentarios injuriantes, violentos, discriminadores o contrarios a las leyes de Argentina.

ARTÍCULOS RELACIONADOS

MÁS LEÍDAS

¿El mate es una infusión de origen Jesuita o Guaraní?